Piedad de mí, Señor, que a ti te estoy llamando todo el día, porque tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con los que te invocan.
Oremos:
Protegeré esta ciudad y la salvaré, por ser yo quien soy y por David mi siervo
Lectura del segundo libro de los Reyes
En aquellos días, Senaquerib, rey de Asiria, envió mensajeros a Ezequías para decirle:
Sal 47, 2-3a,3b-4.10-11
Grande es el Señor.
Grande es el Señor y digno de toda alabanza, en la ciudad de nuestro Dios, en su santo monte, altura hermosa, alegría de toda la tierra.
El monte Sión, la morada de Dios, la capital del gran rey. Entre sus palacios, Dios se manifiesta como segura defensa.
Recordamos tu amor, oh Dios, en medio de tu templo; como tu fama, así, oh Dios, tu alabanza llega hasta los extremos de la tierra. Tus acciones muestran tu fidelidad.
Aleluya, Aleluya.
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
Esta ofrenda, Señor, nos atraiga siempre tu bendición salvadora, para que se cumpla por tu poder lo que celebramos en estos misterios.
La salvación por Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
¡Qué bondad tan grande, Señor, reservas para tus fieles!Antífona de Entrada
Oración Colecta
Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, aumentes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
19, 9b-11.14-21.31-35a.36
"Así dirán a Ezequías, rey de Judá: Que tu Dios, en quien confías, no te engañe diciéndote: "Jerusalén no caerá en manos del rey de Asiria". Sabes bien que los reyes de Asiria han exterminado a todos los países, y ¿vas a librarte tú?"
Ezequías tomó la carta que traían los mensajeros y la leyó; después subió al templo, la desenrrolló ante el Señor y oró así:
"Señor, Dios de Israel, que te sientas sobre los querubines, tú eres el Dios de todos los reinos de la tierra, tú has hecho el cielo y la tierra. Inclina, Señor, tu oído y escucha; abre, Señor, tus ojos y mira. Escucha las palabras con que Senaquerib ha insultado al Dios vivo. Es verdad, Señor, que los reyes de Asiria han asolado otros pueblos y otras tierras, y han quemado a sus dioses, porque no eran dioses, sino madera o piedra modeladas por el hombre; por eso los han destruido. Te suplico Señor, Dios nuestro, que nos libres de su poder, para que todos los reinos de la tierra conozcan que tú, Señor, eres el único Dios".
Entonces Isaías, hijo de Amós, mandó a decir a Ezequías:
"Así dice el Señor, Dios de Israel: He escuchado tu plegaria ante la amenaza de Senaquerib, rey de Asiria. Esta es la palabra que el Señor pronuncia contra él: Te desprecia y se burla de ti, la virgen de Sión; Jerusalén a tus espaldas menea la cabeza; porque quedará un resto en Jerusalén y sobrevivientes en el monte Sión. Así lo realizará el Señor. Por eso, así dice el Señor acerca del rey de Asiria:
No entrará en esta ciudad ni la alcanzará con sus flechas, ni la cercará con sus escudos ni levantará terraplenes contra ella. Regresará por donde vino y no entrará en esta ciudad. Palabra del Señor. Yo la protegeré y la salvaré, en atención a mí mismo y a mi siervo David".
Aquella misma noche, el ángel del Señor vino al campamento asirio e hirió a ciento ochenta y cinco mil hombres. Senaquerib, rey de Asiria, levantó el campamento, se fue a Nínive y se quedó allí.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Grande es el Señor.
Grande es el Señor.
Grande es el Señor.Aclamación antes del Evangelio
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida.
Aleluya.Evangelio
7, 6.12-14
"No den lo santo a los perros ni echen sus perlas a los cerdos; no sea que las pisoteen, se enfrenten a ustedes y los destrocen.
Así pues, traten a los demás como ustedes quieren que ellos los traten, porque en esto consisten la ley y los profetas.
Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y amplio el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por él. En cambio es estrecha la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y son pocos los que lo encuentran".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, lo redimiste por tu misericordia, por Cristo, Señor nuestro.
Por él,
los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]Antífona de la Comunión